Aquí están las cenizas...
De un antiguo árbol que se seco
por los años vividos.
Peleo de pie contra los fuertes
temporales.
Resistió los embates del crecimiento
urbano.
Soporto el abandono de sus hojas
en cada otoño lloro tras el corte
de sus ramas como lloran los mortales.
Dio cobijo a la vida con su frondosidad
y resguardo bajo su sobra en los
infernales veranos.
Fue testigo en su propia corteza el tatuaje
de los enamorados, los besos robados,
y las primeras sensaciones de inexpertos
amantes noctámbulos.
Bailoteo con la brisa del verano y
espadeo contra el viento venciendo aun
a costa de mutilaciones.
Fue refugio de una tipica lluvia de primavera
a traseuntes sorprendidos.
Dio su fruto a las aves y pedestal a coros
de trinos matinales.
Y mas de un niño se animo a trepar a su copa
creyendo escalar al cielo.
Por años se lo vio hay extendiendo sus brazos al cielo
como queriendo aferrarse a una nube y viajar
porque jamas pudo caminar.
Hoy es ceniza de un fuego que lo libero
de su prisión y voló lejos detrás de la ilusión
de ser un ave o una nube de algodón.
Aquí están las cenizas...
De un antiguo árbol que partió junto a los
recuerdos de este poeta el cual escribió el mas bello poema
para su amor.
El cual liberara su prisión al morir deseando que sus poemas
se quemen junto a el...